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¡Imperio! | ¡Crucio!

Hugo (L) Lucas, Los protegidos

Recién terminado de ver el 6º capítulo de los protegídos estoy un poco indignado. En este séptimo capítulo Lucas dice ser gay para justificar que no vive con sus padres y su mejor amigo Hugo deja de hablarle por eso. Me parece extrafatal la reconciliación que les hacen, porque ellos son completamente OTP, así que prefiero pensar en su reconciliación como algo más... romántico.
Aquí os lo dejo.

Fandom: Los protegidos
Personajes: Lucas y Hugo
"Summary": Lucas POV. Era injusto para Lucas el haber perdido a Hugo sin ninguna explicación, sin ningún motivo aparente. Él era el único que podría apoyarle ante el desprecio del resto y no tardará en descubrir el verdadero motivo de su huida
Nota: Es importante saber para entenderlo que desde mi punto de vista Lucas es gay de verdad y no es tan sólo una tapadera.

            “No puedo creer lo que acabo de escuchar en el baño. Hugo, mi mejor amigo, mi único amigo, rechazándome en mi cara (para él la cara de Pablo… pero eso no es relevante). Ni siquiera me ha dado la oportunidad de explicarle lo que sentía (aunque en parte doy gracias a Dios)”. Pensamientos como aquellos me asaltaron en aquel momento, mientras sentado analizaba lo que acababa de ocurrir.

 Fuera de aquel vestuario, mientras yo intentaba eliminar todo rastro de mis llantos y mis lágrimas, una manada de fieras dispuestas a destriparme me esperaba y en aquel momento no tenía fuerzas para enfrentarme a ellos, así que simplemente opté por esperar.

- ¡Que pasa transformer! ¿Qué haces aquí tan sólo? – Culebra acababa de entrar.

- Nada – respondí escuetamente.

- Oye, ¿por qué hay tanta gente de tu clase ahí fuera? – espetó ignorante.

- Pues supongo que para reírse de mí, creo que soy la sensación del momento – dije irónicamente.

- ¿Y piensas estar aquí hasta que cierren el colegio contigo dentro o algún día saldrás a dar la cara?

- Sabes que no es tan fácil, al menos no para mí – repuse. Me sentía tan tristemente traicionado en aquel momento que me era imposible dejar de llorar.

- Veamos, pequeño llorica, no puedes estar toda tu vida escondiéndote del resto – me animó.

- Es curioso que esto me lo diga “el chico invisible” – me reí.

- Si, algo raro si que tiene que sonar viniendo de mí, pero, ¿Qué quieres? Yo también tuve que hacerme a la calle, tarde o temprano te tocará – concluyo saliendo por la puerta.

 
Siendo Culebra todo resultaba mucho más fácil y aunque era cierto que debería enfrentarme a ellos en algún momento, decidí que aquel no sería el día ni el lugar y me apresuré a salir del vestuario sólo cuando la sirena de vuelta a clase había sonado. Me encontré con Hugo por el camino, pero fingiendo no verme corrió hacia clase. Ver aquello fue suficiente para convencerme a mí mismo que debía irme de allí.


Aquella noche preferí pasarla pensando, leyendo quizás algún que otro cómic para relajarme (sin éxito) y pensando en cómo sería el día siguiente, conseguí dormir.

Después de sufrir una pesadilla tras otra una dulce vocecilla vino a despertarme con mucha alegría.


- Despierta, Lucas, despierta – gritaba la voz – es hora de desayunar, vamos, llegarás tarde – lo cierto era que no me apetecía demasiado. – Vaya, entiendo, no quieres ir a clase porque tienes miedo de esos niños malos y porque no te apetece encontrarte con Hugo, ¿verdad? – una vez que estaba lo suficientemente despierto como para reconocer la voz de Lucía decidí no hablar, tan sólo pensar - ¿y por qué no hablas con él y le dices toda la verdad?

- “Él no lo quiere escuchar” – pensé.

- ¿Por qué no? – inquirió Lucía con una voz más dulce.

- Son cosas complicadas, Lucía – por fin decidí hablar – Algún día te las explicaré.

 

El desayuno transcurrió bastante alborotadamente, nada fuera de lo usual por su parte, Jimena, ignorando el espectacular desayuno que Mario le había preparado, se iba al trabajo sin comer; Carlitos jugaba con Lucía haciendo flotar las magdalenas y croissants y Culebra se reía de los temblores que sufría la luz cuando este ponía nerviosa a Sandra. Gracias a Dios nadie reparó en mi malestar aquella mañana y pude llegar al colegio pronto y sin problemas, a tiempo para esconderme en los lavabos cuando aún no había nadie hasta el momento más oportuno para salir.
Cuando faltaban apenas diez minutos para el comienzo de las clases escuché abrirse la puerta al tiempo que sentía la vibración de mi móvil en el bolsillo derecho de mi pantalón. Era Hugo. No se lo cogí.


- Mierda – dijo él al otro lado de la puerta, pues era él quien había entrado. Oí el grifo y al tiempo el secador de manos. Pasó el tiempo suficiente para convencerme a mi mismo de que era o en aquel momento o nunca.

-¿Hugo? – inquirí para cerciorarme de que efectivamente no era una confusión.

- ¿Lucas? – al oír su dulce voz en respuesta a mi llamada salí – Te acabo de llamar, te estaba buscando.

- Lo sé – intenté ser lo más seco posible (sin gran éxito) – es raro en ti que me busques, al menos últimamente.

- Tenía que hablar contigo, quería explicarte por qué te he evitado tanto estos días – parecía dolido por lo ocurrido.

- ¿Acaso hay explicación? – le pregunté – Estoy deseando oírla.

- Verás… yo… cuando llegaste… pues – tartamudeaba – No sé como explicarlo, me caíste muy bien… y el otro día… cuando dijiste… ya sabes – estaba muy nervioso, demasiado incluso – pues no sé, tuve miedo.
-
¿Miedo? Que sea gay no significa que vaya a comerte Hugo, podíamos haber seguido siendo amigos – respondí enfadado.

-  Lo sé, Lucas, pero… lo cierto es que yo quería decírtelo pero en realidad tenía miedo de cómo te lo tomarías.

-¿Decirme que? ¿Tomarme que? ¿Cómo?... no entiendo nada – estaba flipando demasiado.

- Pues que digamos que yo, te veo como mi Batman siendo yo Robin, o como mi Logan en X-men siendo yo Gin… en definitiva, que tu me gustas, Lucas, y era yo quien tenía miedo a tu rechazo – concluyó.
-
 ¿Y por qué no me preguntaste?, ¿Por qué diste por echo que te rechazaría? ¿Por qué no hiciste esto ayer? – inquirí. 
 - Por miedo, te lo he dicho.

 El silencio reinó en el baño unos segundos. En realidad no supe reaccionar. Le tenía frente a mí declarando que me quería y no pude hacer otra cosa que quedarme mirándole hipnóticamente sin saber que decir.
Él tampoco dijo nada, y dando por hecho que yo no sentía lo mismo se giró para abrir la puerta. La sirena de comienzo de clase despertó mis neuronas a tiempo para coger su brazo antes de que abriera la puerta, a tiempo para colocarlo sobre mis hombros y fundirme en un beso suyo. Un beso. Un primer beso. Sintiendo sus labios contra los míos y nuestras lenguas unidas por un mismo sentimiento, tan real como aquel momento, que quedaría grabado en mi para siempre.


Me he inventado muchas cosas, pero es que me emociono, y así no se puede jajajajaja. Espero que os haya gustado. =)


Comments

( 3 little comments — Leave a little comment )
makesomenoiise
Feb. 27th, 2010 12:29 am (UTC)
Ains no sé, no los termino de imaginar juntos xD Lucas me cae de maravilla y Hugo me resulta bastante indiferente pero no sé... Es que no les encuentro el punto xDD
Culebra y Sandra OTP!!!!
y Mario es un cieloo!!!!!!!(L)
malale
Mar. 12th, 2010 04:04 pm (UTC)
AWWWWWWN ¡¡Los adoro!!! Tengo ganas de darles un abrazo por que son TAN monos.

Aunque no sé yo si dos adolescentes de 14 años salen del armario tan facilmente (ojala, la verdad, a ver si los guionistas siguen tu ejemplo)

(LOVE)
brackettbyh
Nov. 2nd, 2011 04:43 am (UTC)
Gratitude is the sign of noble souls.

( 3 little comments — Leave a little comment )

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